Inicio / Seguridad / Diez fosas clandestinas y siete cuerpos: el horror que desentierra la violencia en México

Diez fosas clandestinas y siete cuerpos: el horror que desentierra la violencia en México

Diez fosas en Nayarit exigen más respuestas

Los operativos dejaron siete cuerpos recuperados y 20 detenidos. En Xalisco, otro predio acumula 106 indicios: los hallazgos abren preguntas sobre identificación, responsabilidades y resultados judiciales.

México.- La fiscal general de Nayarit, Elvia Ludmila Heredia Verdugo, confirmó el hallazgo de diez fosas clandestinas y la recuperación de siete cuerpos en Tecuala, Acaponeta y Rosamorada, durante operativos realizados entre el 8 y el 28 de octubre. El despliegue dejó 20 personas detenidas, pero ese balance no responde por sí solo las preguntas centrales: quiénes son las víctimas, quiénes resultan responsables y cómo operaron esos espacios.

Las autoridades también reportaron el aseguramiento de ocho armas de fuego y 4 mil 382 bolsas con presuntas sustancias ilícitas. Son resultados que deben consignarse, sin confundir las detenciones y los decomisos con el esclarecimiento de los entierros clandestinos o con responsabilidades acreditadas.

En Xalisco, la Fiscalía investiga otro predio, conocido como La Curva y señalado como presunto centro de exterminio por incineración. En ese lugar se han recuperado 106 indicios, entre fragmentos óseos, restos carbonizados, prendas de vestir, fotografías y elementos balísticos; esa cifra no equivale necesariamente a 106 víctimas.

Las excavaciones en La Curva comenzaron el 3 de octubre y podrían prolongarse durante meses o incluso años. La duración prevista de los trabajos vuelve ineludible la pregunta: ¿durante cuánto tiempo pudo operar ese espacio sin ser detectado? Cualquier posible responsabilidad institucional por acción, omisión o complicidad requiere investigación y pruebas, no imputaciones anticipadas.

Las autoridades aseguran que trabajan en la identificación genética y que cuentan con acompañamiento federal. Mientras tanto, los colectivos de búsqueda y las familias continúan buscando a sus desaparecidos: recuperar restos es un avance, pero no equivale a establecer identidades, esclarecer las muertes ni garantizar justicia.

El balance policial no puede sustituir las respuestas judiciales. Frente a los hallazgos, la exigencia es concreta: ¿qué resultados verificables permitirán conocer lo ocurrido, acreditar responsabilidades y explicar cómo pudieron multiplicarse los entierros clandestinos?

Agencia ANSIC.MX