PERÚ ACUSA A SHEINBAUM DE “INJERENCIA” Y LA DECLARAN “PERSONA NON GRATA”
– En Perú, usuarios celebraron la moción como un “castigo a la izquierda metiche”
América Latina. – La Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de Perú aprobó este lunes 8 de septiembre una moción para declarar “persona non grata” a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La medida, que obtuvo 12 votos a favor y 6 en contra, aún debe ser ratificada en el Pleno, pero refleja la tensión bilateral acumulada desde el derrocamiento del expresidente Pedro Castillo en diciembre de 2022.
La iniciativa fue impulsada por el congresista Ernesto Bustamante, de Fuerza Popular, quien acusó a Sheinbaum de “injerencia inaceptable” en los asuntos internos del país andino. El argumento central: la defensa pública de la mandataria mexicana hacia Castillo, a quien ha llamado “preso injustamente” y en ocasiones “legítimo presidente del Perú”. Para el Congreso, estas declaraciones constituyen un desafío a la sucesión constitucional que llevó a Dina Boluarte al poder.
La moción se inscribe en un escenario regional polarizado. Sheinbaum, heredera de la política exterior de Andrés Manuel López Obrador, ha mantenido la postura de desconocer el gobierno de Boluarte y otorgar asilo a la familia de Castillo. En contraste, el Parlamento peruano —con apenas 10% de aprobación ciudadana según encuestas recientes— busca marcar distancia frente a lo que percibe como intromisión extranjera. La paradoja: Perú ha sido duramente criticado en organismos internacionales por las violaciones a derechos humanos durante las protestas post-Castillo.
De ratificarse, la medida podría agravar la ya deteriorada relación bilateral. Desde 2023, México y Perú mantienen embajadas reducidas al mínimo, y la ausencia de Sheinbaum en la cumbre APEC de 2024 en Lima ya había evidenciado la fractura. Expertos advierten que podrían venir represalias comerciales o culturales, aunque también señalan que el gesto peruano responde más a cálculos políticos internos que a una estrategia diplomática de largo plazo.
En redes sociales, la noticia no tardó en convertirse en tendencia. En Perú, usuarios celebraron la moción como un “castigo a la izquierda metiche”, mientras en México abundaron las burlas, preguntando “¿y a quién le importa lo que diga el Congreso peruano?”. Entre la polarización digital, algunos llamaron a priorizar el comercio y la cooperación sobre las diferencias ideológicas. Por ahora, la relación México-Perú sigue en un limbo diplomático, marcada más por el choque de discursos que por la búsqueda de soluciones comunes.
Redacción Libertad y Expresión
Afiliado al Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (SINMCO)
